17/05/2022

Marcha contra migrantes en Chile termina con quema de carpas de venezolanos indocumentados

Con amenazas xenofóbicas y quemas de pertenencias precarias de los migrantes venezolanos indocumentados terminó el sábado una marcha de unas tres mil personas en la ciudad de Iquique, norte de Chile, un día después del desalojo de una plaza copada de familias con niños a la deriva en Sudamérica.

«Inadmisible humillación contra migrantes especialmente vulnerables, afectándolos en lo más personal», escribió en Twitter Felipe González, relator Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los  derechos humanos de los  migrantes.

«El discurso xenófobo, asimilando migración a delincuencia, que por desgracia se ha ido volviendo cada vez más frecuente en Chile, alimenta esta clase de barbarismo», agregó González. 

En un clima de abierto rechazo al inmigrante venezolano, los manifestantes alzaron banderas chilenas, así como la wiphala, un pabellón colorido de pueblos originarios andinos, para expresar su oposición a la migración sin papeles, asociada a delincuencia con rumores que citan de todo tipo de plataformas.

Desde la Plaza Prat, en el casco histórico de Iquique, los manifestantes terminaron en una playa sobre el Pacífico, donde los carabineros tuvieron que controlar escaramuzas aisladas provocadas por residentes chilenos que se acercaron a agredir a venezolanos en situación de calle.

Estos, desde la mañana del sábado, buscaban con sus niños en brazos o en coches esconderse en otras zonas de este balneario para evitar a los manifestantes, constataron periodistas de la AFP.

Otros manifestantes radicales se dirigieron a un par de pequeños campamentos de migrantes venezolanos -que no estaban en el lugar- y quemaron en una barricada sus pocas pertenencias: peluches, bicicletas, carpas, colchones, bolsos, cobijas, juguetes que reciben en donaciones.