17/05/2022

Expresidenta Áñez cumple cuarto día de ayuno aislada e incomunicada de su familia

Con una salud quebrantada e incomunicada, así cumple su cuarto día de huelga de hambre la expresidenta Jeanine Áñez en el penal de Miraflores, de La Paz. La exmandataria tomó la medida extrema ante los anuncios de juicios y los fallos desfavorables en su contra por parte de la justicia, que la acusa de realizar un Golpe de Estado al expresidente Evo Morales, que renunció en 2019 agobiado por los conflictos sociales que estallaron tras indicios de fraude en las elecciones de ese año.

En una entrevista en el programa ¡Qué Semana!, que se emite todos los sábados en EL DEBER Radio, Carolina Ribera Áñez – hija de la exmandataria- informó que Áñez está aislada en su celda sin poder recibir la visita de ningún familiar.

Los más lamentable, según Ribera, es el deteriorado estado de salud de su madre y el aislamiento al que ha sido sometida por parte de Régimen Penitenciario. De hecho, el único contacto que tiene la expresidenta es con sus abogados, que informaron sobre el deterioro estado de salud de Jeanine Áñez.

Mi madre comienza su cuarto día de huelga de hambre, no he podido verla. Ella sigue firme y está decidida; no va vivir en un país donde prime la injusticia y el abuso de poder, a pesar de su delicada situación de salud”, dijo Ribera.

La hija de la exjefa de Estado denunció también que Régimen Penitenciario no le permite ver a su madre, lo que le genera desconfianza sobre la salud. “Los médicos son insensibles, mienten sin pestañear. Dios quiera que prioricen la salud de mi madre. Está totalmente incomunicada, solo ve a sus abogados”, dijo la joven.

Durante los conflictos de 2019 que surgieron por indicios de fraude en las elecciones de ese año, Áñez tomó las riendas del Estado mediante sucesión constitucional, tras la renuncia de Evo Morales. No obstante, al dejar el poder la exautoridad denunció un golpe de Estado fraguado por dirigentes cívicos, policías y militares.

La renuncia de Morales se produjo el 10 de noviembre de 2019. Durante dos días existió un vacío de poder y tras varias negociaciones que incluyeron a partidarios del MAS, se acordó la sucesión constitucional de Áñez, que tomó las riendas del país el 12 de ese mes.